Eternal Sunshine of the Spotless Mind (¡Olvídate de mí!, 2004), es una de mis películas favoritas, y la más memorable, incluyendo el soundtrack. La vi el pasado diciembre como recomendación, y puedo decir que me enamoré. No sólo de las realidades que crudamente expone la historia, sino también del empeño mental que se puso para lograr contar una historia de amor desde la perspectiva del olvido, sin caer en lo habitual. Es una montaña rusa toda la película, de la cual no te puedes desmontar hasta que hayas terminado y recibido toda la emoción, y sobretodo, captado el mensaje con el cual te deja.
Aquí les dejo el trailer para que vean de qué les hablo.
Luego de verlo, ¿qué creen?
Bueno, la razón por la cual esta entrada se llama Ellen Kuras, es porque así se llama la responsable de que la dirección de fotografía de esta película fuera realmente asombrosa. No es que sea una experta en el área, pero puedo decirles que es impactante el juego de planos e iluminación que se crea en cada escena. Lo más interesante es que las pasiones de Kuras siempre se habían encontrado en la egiptología, la escultura y el deporte. ¡Vaya mezcla! Pero gracias a esta, ha sido eclécticamente creativa en todos sus trabajos como directora de fotografía. Todo comenzó cuando decidió tomar una clase de escultura en la universidad, y el cupo se había llenado, hecho que la dejó con la única opción de tomar la clase de Fotografía. Es ahí donde inició su romance con esta, y más tarde, con el cine, el cual le ha permitido trabajar con reconocidos directores, y llegar a convertirse en la única persona en recibir el premio Sundance (Festival Cinematográfico Internacional), en tres ocasiones.
Aquí les dejo un comentario que expresó sobre su experiencia en el rodaje de Eternal Sunshine of the Spotless Mind:
En Eternal Sunshine of the Spotless Mind lo que ocurrió fue que fijamos la posición de los actores en el set de rodaje por la mañana. Entonces yo tuve que decidir donde colocaba las dos cámaras, de modo que pudiera filmar una parte de la acción y Chris la otra. Por ejemplo, si empezaba a grabar a Jim Carrey y se salía del plano, entonces comenzaba con Kate Winslet. Lo mismo ocurría con Chris. Nos movíamos constantemente por la acción. Fue muy divertido, porque no sólo entraba en juego la coreografía de los actores, sino también la de las cámaras. A veces incluso nos movíamos en plena escena. Rodar estas escenas fue todo un desafío, pero también fue muy interesante.
Fuente: Libro - Dirección de Fotografía Cinematográfica por Mike Goodridge y Tim Grierson
Siempre hay algo que contar,
Denisse.

Tu estilo se desborda en un sin fin de lírica y armonía; cada línea posee un ritmo que refleja lo inagotable de la vida. Me asombra la manera en la que has crecido como escritora. Me veo disfrutando cada entrada. ¡Felicidades!
ResponderEliminarMuchísimas Gracias Elizabeth por tu comentario, y por tu apoyo al blog. Me siento realmente halagada y sumamente agradecida de que estas entradas puedan ser de aporte para ti, y para otros. Me alegra mucho que te gusten y espero sigas dándole seguimiento. ¡Gracias, gracias, gracias! ¡Lindo día!
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