domingo, 30 de marzo de 2014

El A veces del Quizás


Hola, desde el barco. 





Hace un par de semanas, mientras reorganizaba mi viejo librero, encontré un cuaderno el cual era mi compañero fiel durante mis primeros años de adolescencia. Dentro de este había una hoja suelta con una parte doblada donde había una fórmula algebraica, y del otro lado un texto de mi autoría. Lo leí, y con sinceridad les digo que tuve que releerlo para poder entender lo que quise decir. No sé si pasaba por alguna situación determinada en ese momento la cual me llevara a escribir esto, pero creo que puede funcionar (como diría mi profesor). Bueno, sin más preámbulos, aquí les va. Y claro, me gustaría saber qué piensan. 

El A veces del Quizás

El quizás es la esperanza que nace cuando se busca encontrar algo, y es un quizás porque no se sabe a ciencia cierta qué pasará después. Sólo se espera, aunque a veces desespera la incertidumbre. Nosotros sabemos el quizás pues este nos otorga las opciones. Pero Dios es el único que sabe lo que hay después, cuando al fin vemos el resultado de lo que hemos estado buscando. El avece representa los desmayos, que son causa de perder la fe, esa que nos mantiene firmes en el camino, luchando contra todo. No es de perdedores el tener un a veces o varios, pues es señal de que nos estamos esforzando. Caer es parte del camino, y a veces desconfiamos. Llorar es parte de la prueba, y a veces lloramos. El a veces es parte de la carrera, y es normal sentirlo, pero es de sabios saber tenerlo, lidiar con ese momento y volverse a levantar, renovar la fe y cambiar lágrimas por sonrisas - una sonrisa valiente, como dice la canción-. Es de humanos debilitarse y de triunfadores volver a levantarse. 


Al reescribir este texto, pienso que talvez en ese momento, quería seguir escribiendo. Normalmente lo hacía en clases, en cualquier ocasión en la cual surgiera un tema, una idea, un deseo incontrolable de escribir; es muy probable que lo haya parado porque tenía que terminar una asignación, o puede ser que simplemente ese haya sido el punto final. Si hoy lo continuara sólo agregaría lo siguiente: El dejarle a Dios, el a veces y el quizás - los cuales considero fueron simples interrogantes en mi cabeza-, es lo mejor que pueda hacer. A veces damos riendas sueltas a los pensamientos y preocupaciones, sin pensar que quizás es tiempo de dejárselo a alguien mucho más grande que estos. 



¡Feliz inicio de semana!



Siempre hay algo que contar, 

Denisse. 




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